miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Por qué hacer un testamento?

Hacer un testamento implica muchas ventajas, debido a que es nuestra última voluntad y están expresados todos nuestros deseos por escritos de manera legal. Hacer un testamento nos permite dejar detallado quiénes y cómo deben administrar nuestro patrimonio una vez que no estemos presentes. Estas ventajas se encuentran entre las varias razones para dejar un legado, a continuación veremos más y más detalladamente. 

 

En el caso de tener hijos menores de edad con discapacidades, el testamento te permite nombrar un tutor de tu plena confianza, además, el testamento se asegura de hacer cumplir tu voluntad lo más económicamente posible ya que evita los gastos correspondientes al procedimiento de testamentaría.

Es bueno dejar un testamento debido a que es nuestra última voluntad y está por escrito, abalado y firmado por un notario, esto es totalmente necesario para que el testamento en sí sea considerado válido. Siempre es recomendable hacer un testamento y si ya tienes uno hecho, es importante mantenerlo actualizado.

Procedimiento para heredar una empresa familiar


Además de los bienes familiares como ahorros, automóviles y propiedades, hay casos en que los fallecidos dejan como herencia una empresa familiar. Para determinar cómo y quiénes la heredarán, se debe realizar un documento denominado Protocolo Familiar.



Cada empresa familiar tiene características diferentes. Por eso, antes de detallar los puntos de interés y las condiciones de la herencia en el Protocolo familiar, es necesario debatir con tiempo de qué manera se seguirá adelante con el negocio una vez fallecido el titular.

¿Cómo se lleva a cabo un Protocolo familiar?


Luego de acordar con el núcleo familiar los puntos más importantes, se debe comenzar con la redacción del documento. Lo ideal es hacerlo con tiempo para que, en el momento de ser elaborado, el dueño de la empresa familiar se encuentre en posesión de todas sus facultades.

En cuanto al contenido, en el Protocolo Familiar se determinan aspectos como el nuevo gobierno, gestión, control, régimen de acciones, resolución de conflictos y hasta las condiciones de contratación de los familiares. Siempre se aconseja que el heredero sea un familiar directo del fallecido para que la empresa siga siendo manejada por el núcleo familiar.

Se debe tener en cuenta que la firma de un Protocolo familiar provoca la inevitable modificación de otros documentos como, por ejemplo, las capitulaciones matrimoniales, los testamentos particulares y los estatutos de la compañía.

Lo importante es que ante una situación tan poco agradable como el fallecimiento de un familiar, un Protocolo familiar puede allanar el camino y dejar en claro la voluntad del ser querido.